Yo también estuve ahí.
Y te lo digo desde el corazón:
Que el dinero no se persigue, se construye.
Estuve sin propósito, sin identidad, sin guía.
Si algo me funcionaba, no lo mantenía con el tiempo, saltaba de una cosa a la otra.
Íntimamente sabía que podía más…
pero no encontraba la manera.
El día que tuve claridad sobre mi camino, pude tomar acciones seguras, sin miedo a fallar.
Y por eso hoy estoy aquí: para ayudarte.




